Cristina, una chica con la que trabajé me encargó su tarta de cumpleaños. Lo dejaba todo a mi elección en cuanto a sabores. La única condición era que no llevase nada de chocolate, para que pudiese comer otra compañera, que es alérgica.
La base era un bizcocho de nata y nueces relleno de cheesecake de limón y galletas oreo. El piso de arriba era un bizcocho de capuccino relleno de crema de chocolate blanco. Cuando ya tuve la tarta montada caí en la cuenta que las galletas llevaban cacao!!!! Menos mal que eran dos bizcochos!!
Las fotos de la tarta:
Y la explosión de colores:
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